Ruinas fáciles de hacer y pintar (I)

Ruinas fáciles de hacer y pintar (I)

Una forma fácil de añadir elementos de escenografía a nuestras mesas es usar el poliestireno. Las piedras son las formas más sencillas de tallar en este material. Es tan sencillo como coger un trozo de corcho y darle 4 cortes y mordiscos y  ya tendríamos una piedra. Con este sistema he construido un conjunto de ruinas fáciles de hacer y pintar.

En este caso quiero simular que son ruinas de estructuras hechas de piedra. Unas columnas circulares, algún pilar rectangular y una especie de arcos de piedra.

Ruinas fáciles de hacer y pintar

Para las columnas circulares, podemos plantearnos hacerlas de una sola pieza o, como en mi caso, hacer cada piedra por separado y luego pegarlas. El sistema es ir cortando pequeñas galletas de corcho del mismo diámetro y espesor (más o menos) e ir haciéndoles muescas y rebajes con el cortante sólo en las partes exteriores. No hay que preocuparse demasiado por el acabado, se trata de simular piedras talladas a mano,  las imperfecciones darán variedad y realismo al conjunto.

Cuando tengamos un buen número de galletas, las vamos pegando entre ellas para conseguir el tamaño de columna que queramos. Es buena idea hacer varias de diferentes tamaños, dejar algunas sueltas o incluso pegar una columna entera y luego partirla. Así tendremos variedad de formas y el conjunto final de ruinas será mas original.

Para dejarlas terminadas sólo faltaría fijarse en las partes que se quedan expuestas (la piedra mas alta, las piedras caídas… ) y hacerles un acabado rugoso para que no queden planas. Este acabado se puede hacer directamente pasándole una bola de papel de aluminio por encima o utilizando el cortante (o ambas técnicas combinadas).

Para el resto de elementos del conjunto, utilizo la misma técnica, pero parto de una forma de base diferente. Hacer las piezas por separado de un arco, ventanal, pared… puede llegar a ser costoso, para estos casos es mejor cortar la pieza completa del corcho y luego tallar las piedras sobre la superficie con un punzón, lápiz viejo, bolígrafo o lo que encuentres por tu mesa ;D.

Con esto terminaríamos la fase de construcción. Como veis, no mentía al afirmar que son ruinas fáciles de hacer y, en una próxima entrada, os demostraré que también son muy fáciles de pintar.

2 Comentarios

  1. Sí que se ve que se hacen rápido y el resultado queda muy bien.
    ¡Y doy fe de que son muy jugables! 🙂

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    • Gracias! Lo único “malo” que tienen es quizás que pesan muy poco y se pueden mover durante la partida. Pero se podrían poner en algún tipo de peana para solucionarlo 😀

      Responder

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